7 feb. 2011

87 años de impunidad Masacre de Napalpí: presentaron pruebas de la matanza ante la Justicia


Se trata de los libros "Crímenes en Sangre", de Pedro Solans y "Napalpí, la herida abierta" de Vidal Mario. Fueron entregadas al Juzgado Federal de Resistencia en el marco de una demanda por $116 millones de dólares en favor de comunidades indígenas

El abogado Carlos Alberto Díaz y el escritor Vidal Mario, éste último como consultor histórico nombrado por la justicia federal en los autos caratulados "Asociación Comunitaria La Matanza c/Estado Nacional -Poder Ejecutivo- s/daños y perjuicios, lucro cesante, daño emergente y daño moral, Expte Nº 1630/04", presentaron ante el Juzgado Federal de Resistencia pruebas documentales de la masacre de Napalpí, ocurrida el 19 de julio de 1924. De esta manera se abrió una nueva instancia para la demanda por 116 millones de dólares que comunidades aborígenes del Chaco entablaron en el 2004 ante el fuero federal, en concepto de reparación histórica.

La entrega de las documentaciones se realizó el martes pasado, fecha de iniciación de las actividades judiciales correspondientes al año en curso. 87 años atrás la "Sublevación de Napalpí", como se la denominó oficialmente, tuvo un trágico final con la intervención armada enviada por el entonces gobernador Fernando Centeno.

No hay coincidencias respecto de la cantidad de víctimas de la masacre. Algunos hablan de doscientos muertos, en tanto que otros elevan la cifra a ochocientos. Quienes defienden esta última cantidad tienen en cuenta, además de los caídos el día de la matanza, las batidas que a continuación efectuaron por los montes las fuerzas represoras. La búsqueda de sobrevivientes se prolongó durante los noventa días posteriores al hecho "para no dejar testigos de la matanza", según denuncia enviada al gobierno nacional por Enrique Linch Arribálzaga, fundador de la Reducción de Napalpí.

Más allá de cifras o de números de víctimas, Vidal Mario subraya en su libro Napalpí, la herida abierta que la masacre existió y que efectivamente fue de características trágicas, según las pruebas aportadas al juez federal subrogante de Resistencia, Eduardo Valiente.

LA PRUEBAS
Entre los numerosos informes históricos presentados figuran el texto completo de la interpelación parlamentaria al ministro del Interior, extraído del Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación del año 1924; el texto completo del expediente caratulado "Sublevación Indígena en la Reducción de Napalpí", Expte Nº 910 del 21 de agosto de 1924, Juzgado del Dr. Justo P. Faría; copia del Heraldo del Norte del 27 de junio de 1927, publicación que dedicó una edición especial a la masacre ocurrida tres años atrás; testimonio de la señora Melitona Enrique, sobreviviente de la matanza, brindada al escritor Pedro J. Solans (libro Crímenes en sangre); testimonio de la misma sobreviviente al escritor aborigen Juan Chico (libro Napalpí, la memoria de la sangre); testimonios de numerosos descendientes de sobrevivientes de la masacre reproducidas en dicha obra de Juan Chico, entre otras.

La demanda por la masacre de Napalpí fue presentada en el 2004 luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación emitiera su fallo sobre imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad. El reclamo judicial continúa la línea de las llamadas "class actions" o juicios colectivos que también se abrieron en otros lugares del mundo en reclamo de compensaciones por hechos del pasado que hirieron a comunidades.

En Alemania, se plantearon juicios por más de 5 mil millones de dólares en concepto de reparación por el saqueo de bienes de la comunidad judía y por el uso de la mano de obra esclava en los campos de concentración nazi. En Austria, por las mismas razones, el reclamo llegó a los 380 millones de dólares. Otra demanda, esta vez en Estados Unidos, reclama por el uso de mano de obra de los esclavos de raza negra entre los años 1619 a 1865.

Fuente: El Diario de Carlos Paz

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