29 dic. 2011

LANZAMIENTO DE LA 12ª FERIA DEL LIBRO CHAQUEÑO Y REGIONAL, EN LA CASA DE LAS CULTURAS

Hoy jueves 29, por la mañana, en la Casa de las Culturas (Marcelo T. de Alvear y Mitre), Jorge Migueles, vicepresidente del Instituto de Cultura y Francisco Romero, ministro de Educación anunciaron en conferencia de prensa la realización de la 12ª Feria del Libro Chaqueño y Regional y 1ª del ZICOSUR (Zona de Integración del Centro Oeste de América del Sur). En la presentación estuvieron acompañados por el titular de la Librería de la Paz, Rubén Bisceglia, el presidente de la Universidad Popular, Atilio Fanti y el coordinador de gestión del Centro Cultural Nordeste, Mario Doldán. La Feria tendrá lugar en Resistencia del 17 al 26 de febrero. Participarán escritores chaqueños, de la región y de los países que integran la Zona Centro Oeste de América del Sur: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Perú. En esta ocasión, el evento tendrá a Cuba como país invitado. Migueles declaró que estas jornadas se inscribe en el marco de distintas políticas públicas que se encuentran en desarrollo, como el Plan de Lectura, el fortalecimiento de las industrias culturales y la integración de Latinoamérica. “Esperemos que estos eventos cada vez se democraticen más”, expresó. El ministro de Educación manifestó que la 12ª Feria del Libro Chaqueño y Regional tendrá como sedes la Casa de las Culturas y la Universidad Popular. El funcionario además adelantó las visitas del escritor Ricardo Forster y el historiador Felipe Pigna. Por su parte Bisceglia declaró que esta “gran fiesta de la lectura” puede ser considerada “la tercera Feria del Libro en importancia en la Argentina”. Y expresó su deseo de “poder elevar el número de lectores”. CONVOCATORIA El Instituto de Cultura, a través de su Dirección Letras, convoca a escritores de toda la provincia y de la región que hayan editado su obra en 2011 y deseen presentarla en la 12ª Feria del Libro Regional y 1ª del ZICOSUR. Los que deseen inscribirse podrán hacerlo en la sede de la Dirección Letras (Mitre 177) o por teléfono al 03722- 453039, en horario comercial, con el objetivo de fijar el día y la hora de la presentación. El formulario también se puede descargar del blog del Instituto de Cultura (chacotodaslasculturas.blogspot.com) y mandarlo en forma electrónica al mail direccionletras@gmail.com. CHACO TODAS LAS CULTURAS :chacotodaslasculturas@gmail.com

Bolivia: “Bartolinas” ponen en marcha 61 proyectos productivos

Servindi, 28 de diciembre, 2011.- Demostrando talento y capacidad en el manejo de recursos para las actividades económicas, las “bartolinas” lograron efectuar este año que culmina 61 proyectos de desarrollo productivo en agricultura, ganadería y riego. La directora ejecutiva del Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (FDPPIOYCC), Elvira Parra, señaló que “35 proyectos se ejecutan en La Paz, seis en Tarija, siete en Cochabamba, seis en Oruro, cuatro en Santa Cruz, uno en Beni y dos en Potosí”. La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” aprovechó esta oportunidad para demostrar a sus críticos que no solo destacan en política y en trabajo social, sino que poseen habilidades para el emprendimiento de otras actividades. La funcionaria manifestó que por el momento no hay proyectos sociales porque la prioridad del Fondo de Desarrollo Indígena es respaldar los emprendimientos productivos que constan de un financiamiento de por lo menos un millón de bolivianos, que en parte fueron desembolsados durante la presente gestión. Agregó que los proyectos para Chuquisaca y Pando están pendiente por el ajuste de requerimientos. El Perú está todavía lejos de que el Fondo Indígena ponga en marcha proyectos de este tipo que estén comandados por mujeres indígenas. www.servindi.org Otras noticias: * Internacional: Día Internacional de la Mujer Originaria * Latinoamérica: Mujeres, la discriminación continúa * Argentina: “Carmen Vargas” se llamará calle de Río Gallegos en saludo a indígena tehuelche * México: Indígenas presas por delitos menores * África: Mujeres indígenas siguen dando a luz sin ayuda médica

ONU: Duro informe por situación de indígenas en Argentina El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales denunció el incumplimiento de la legislación indígena, cuestionó las fumigaciones con agrotóxicos, los desmontes e instó al Estado frenar la violencia contra pueblos originarios.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas (ONU) cuestionó al Estado argentino por los desalojos y la violencia contra comunidades indígenas, denunció la violación de la Constitución Nacional respecto de derechos territoriales y la Ley 26160 (suspensión de desalojos), llamó la atención respecto al avance minero sobre pueblos originarios y se mostró “preocupado” por el avance de los desmontes, la soja transgénica y los agrotóxicos sobre territorios indígenas. “El Comité está preocupado sobre las persistentes amenazas, los desplazamientos y los desalojos violentos de pueblos indígenas de sus tierras tradicionales en numerosas provincias”, denuncia el Comité de la ONU en su último informe, presentado en la primera semana de diciembre. También destaca que “lamenta los defectos en procesos de consulta” para con comunidades indígenas que, en “algunos casos”, llevó a la explotación de recursos naturales en los territorios indígenas. El Comité DESC denunció que, en lo que respecta a territorios indígenas, en Argentina se registra la “violación de la Constitución (artículo 75) y del Convenio 169 de la OIT”. Reconoció “preocupación” porque la Ley Nacional 26.160 (suspende desalojos y ordena el relevamiento catastral de territorios comunitarios) no se aplica “plenamente” y asegura que existen “demoras” en la entrega de títulos a las comunidades. “El Comité insta al Estado que garantice la aplicación plena y coordinada de la Ley, tanto a nivel federal y provincial”, destaca. “El Comité está particularmente preocupado por las consecuencias negativas de la explotación de litio en Salinas Grandes (provincias de Salta y Jujuy) sobre el medio ambiente, sobre el acceso al agua y sobre el modo de vida y subsistencia de las comunidades indígenas”, puntualizó en el punto IX del informe. Se refiere al reclamo de 33 comunidades kolla y atacama que rechazan la instalación de empresas en el ancestral lugar de trabajo y vida de los pueblos indígena. Además de la minería, el duro informe aborda otra industria extractiva. “El Comité está preocupado sobre casos en los cuales el creciente empleo de pesticidas químicos y siembra de soja transgénica en regiones tradicionalmente habitadas o utilizadas por comunidades indígenas han afectado negativamente a estas comunidades”, afirma y reconoce su “preocupación” porque esas prácticas agrícolas dificultan a las comunidades indígenas mantener la agricultura tradicional, “y como consecuencia resulta un importante obstáculo para el acceso a una alimentación segura, adecuada y accesible”. También cuestiona “el aumento de los desmontes que ha forzado pueblos indígenas a dejar territorios”. El Comité recomendó al Estado que “asegure la completa puesta en práctica” de la Ley que Bosques. Argentina es un alumno aplicado respecto al modelo de agronegocios. El monocultivo de soja abarca 19 millones de hectáreas, el 56 por ciento de la superficie cultiva del país. El último año se aplicaron 190 millones de litros del cuestionado agrotóxico glifosato. En la actualidad, en Argentina se producen 100 millones de toneladas de granos. El Plan Estratégico Agroalimentario (PEA, del gobierno nacional), pretende aumentar un 60 por ciento (llegar a las 160 millones de toneladas) para 2020. Lo que implica, siempre según el oficial PEA, avanzar sobre nueve millones de hectáreas (pasar de las actuales 33 millones a 42 millones). Avanzarán sobre territorios campesinos e indígenas. El 16 de noviembre pasado, en Santiago del Estero, asesinaron al campesino Cristian Ferreyra, de 23 años, por resistir el avance empresario sobre territorio ancestral. Fue el corolario de represiones denunciadas por Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-Vía Campesina), donde militaba Ferreyra. En Argentina hubo cuatro asesinatos de campesinos e indígenas en sólo dos años (el diaguita Javier Chocobar en Tucumán, Sandra Ely Juárez en Santiago y el qom Roberto López en Formosa). El 2 de diciembre fueron presentadas en Ginebra (Suiza) las recomendaciones ante la ONU. “El Comité está preocupado sobre casos en los cuales las fuerzas de seguridad y agentes públicos o privados, han recurrido a represalias y al empleo desproporcionado de la fuerza contra personas que participan en actividades de defensa de los derechos económicos, sociales y culturales, en particular en el contexto de discusiones sobre la tierra”, sentencia. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) es el órgano de expertos independientes que supervisa la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. El Comité comenzó a funcionar en 1985 y depende del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas. Los estados deben presentar al Comité informes periódicos sobre la manera en que se ejercitan los derechos. El Comité examina cada informe y expresa sus preocupaciones y recomendaciones a los estados. Además de la realidad rural, aborda las políticas públicas respecto a hábitat, condiciones de trabajo, mortandad materna y embarazo adolescente, e igualdad de género, entre otros aspectos. El informe rescató como hechos positivos la sanción de la leyes nacionales de Migración (25871, en 2004), de Educación Nacional (26075, en 2006, que asigna el seis por ciento del PBI a educación), de Salud Mental (26657, en 2010), de Matrimonio Igualitario (26618, en 2010), de Glaciares (26639, también en 2010). El anterior informe del Comité había sido en 1999. El próximo será en 2016. www.odhpi.org

El meteorito forma parte de la historia y la cosmovisión del pueblo moqoit”

juan Chico, historiador indígena “El meteorito forma parte de la historia y la cosmovisión del pueblo moqoit” Así lo aseguró el historiador indígena que participó del rodaje de la primera película producida por las comunidades originarias del Chaco: "La Nación Oculta en el meteorito". Dijo que se debe conocer también la visión "científica" y la de la "iglesia". El historiador indígena Juan Chico consideró que el meteorito “El Chaco” –ubicado en cercanías a la localidad de Gancedo- “forma parte de la historia y de la cosmovisión del pueblo moqoit”, una de las tres etnias de pueblos originarios que habitan el territorio chaqueño. Además, propuso que en lugar de trasladar el meteorito a una exhibición artística que se realizará en Alemania se difundan las tres versiones que existen sobre el fenómeno: la del pueblo moqoit, la de la ciencia y la de la iglesia católica. En diálogo con FM Libertad, Chico señaló que “cuando se decide hacer una película que tenga que ver con los pueblos originarios del Chaco, primeramente se toma al meteorito del Chaco porque para el pueblo moqoit el meteorito forma parte no solo de su historia sino de su cosmovisión”. Y precisó que “los viejos moqoit siempre contaban y siguen contando hasta el presente que antiguamente, antes de la llegada del europeo, era una especie de centro de espiritualidad, era un lugar sagrado. Y de hecho lo siguen reivindicando hasta el día de hoy. Ellos dicen que el meteorito forma parte de su ser, hablan de una energía”. “Ellos hacían danzas ahí y no sabían que había algo caído del cielo y que hacían contacto espiritual con ese algo que estaba ahí. Y en su idioma (moqoit) hay una palabra donde se refieren que es una piedra caída del cielo”, agregó el historiador. Y advirtió que “es interesante que se promueva lo nuestro pero mi opinión después de muchos años de investigar qué significa el meteorito y llegué a tres conclusiones: una es contemplar la visión del pueblo moqoit sobre el meteorito del Chaco, su relación espiritual y con su historia; en segundo lugar, la visión que tiene la ciencia sobre el meteorito, desde que William Cassidy viene a estudiar los meteoritos; pero también está la visión de la iglesia”. “No hace falta sacar afuera para que la gente se entere, primero nosotros debemos conocer la importancia y el significado que tiene no solo como pueblos indígenas sino como chaqueños y como argentinos y desde ese lugar comenzar a mostrar hacia fuera. Como sociedad, como chaqueños tenemos que conocer qué significan los meteoritos y escuchar o ver estas tres versiones: la de la ciencia, la del pueblo moqoit y la de la iglesia”, insistió Chico. "La Nación Oculta" Nación Oculta es el resultado de un arduo proceso de capacitación y producción de jóvenes indígenas de la comunidad qom, moqoit y wichí de la provincia del Chaco. Este valioso documental narra la historia de un joven moqoit que intenta conocer la historia de su comunidad a través de la cultura oral de sus ancestros. El film fue realizado íntegramente por jóvenes originarios. Un verdadero hallazgo del trabajo que se produce y genera al interior de las comunidades originarias. Es un viaje oculto. Una profunda iniciación del rescate cultural. Una manera de viajar hacia el interior del Chaco oculto e ignorado. Allí, en esas entrañas desconocidas, la filmación transcurre como un paralelo de distintas realidades. Jóvenes indígenas atravesados por el choque cultural, por las formas del deber ser y al mismo tiempo, por el deseo interno de conocer y revalorizar las historias de sus ancestros y sus orígenes. En esa transición constante, transcurre Nación oculta un documental ficcionado producido íntegramente por integrantes de las comunidades indígenas qom, moqoit y wichí de la provincia del Chaco. www.chacodiapordia.com

27 dic. 2011

COAJ: Pasado, presente y futuro de una institución líder en la promoción de los derechos indígenas

S. S. de Jujuy - El COAJ es una institución que tiene como objetivo el reconocimiento, fortalecimiento y efectivización de los derechos indígenas y la promoción de modelos de educación y desarrollo, construidos desde la visión de las comunidades originarias. En este reportaje, la Coordinadora del COAJ, Natalia Sarapura, precisa la experiencia desarrollada por la institución desde su creación en 1992. Natalia Sarapura es una joven dirigente indígena jujeña que ha liderado procesos de cambios orientados a la recuperación de los derechos de los pueblos originarios del norte argentino. Los procesos de colonización del Siglo XV y, más tarde en el Siglo XIX, la homogeneización cultural provocada por la constitución de los Estados Nacionales, invisibilizaron la presencia de estos pueblos. Sin embargo, han resistido y hoy se encuentran en un proceso de reconstitución de su identidad, desde donde aportan una visión que enriquece el presente. Sarapura, conduce una organización que ha sido y es formadora de dirigentes de la causa indígena y, por su labor, se ha convertido en referente nacional e internacional. ¿Qué es el COAJ, cuando se fundó y que trayecto ha recorrido la institución desde su creación? El Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy es una institución de la sociedad civil que reúne a 300 comunidades pertenecientes a siete pueblos indígenas. Su reconocimiento jurídico data del año 1992. Fue el resultado de un proceso que había comenzado en la década del 80, cuando miembros de comunidades indígenas que se radicaron en la Capital, iniciaron una reconstrucción de su identidad cultural. El COAJ, ha cumplido diferentes roles de acuerdo al momento histórico. En los años 80, su trabajo estuvo orientado a hacer visible a los pueblos indígenas en Jujuy. Una década después, en los 90, trabajó por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y promovió el proceso organizativo de las comunidades que recuperaron su antigua institucionalidad. Así, el COAJ participó activamente en procesos que derivaron en el reconocimiento formal de derechos, tanto en la Constitución Nacional del Estado, como en leyes y en el desarrollo de políticas públicas. Actualmente la institución trabaja para que los derechos indígenas ya reconocidos se apliquen efectivamente. Observamos que hay un vasto reconocimiento internacional y nacional de derechos, pero hay una brecha entre lo que dicen los tratados, declaraciones, convenios y leyes, por una parte, y la realidad que evidencia un incumplimiento de estos derechos por parte de los estados. ¿Hacia donde marcha la causa indígena?, ¿qué horizontes nuevos se van abriendo a partir de los avances alcanzados en materia de reconocimiento de su identidad, de su cultura y sus derechos? Natalia Sarapura: La causa indígena -que ha crecido enormemente- se encamina hacia una propuesta política ideológica. Tenemos el desafío de convertirnos en actores políticos incidentes, para por ejemplo, discutir los modelos de desarrollo. Los pueblos indígenas tenemos un particular vínculo con la naturaleza, en las zonas donde vivimos hemos preservado los recursos naturales y tenemos una relación de respeto con la tierra, nuestra madre y el centro de nuestra cosmovisión. El modelo de desarrollo extractivista, que se basa en el despojo de los recursos, es motivo de debate, porque nosotros sostenemos la lucha por los derechos de la madre tierra. Pero además de ser un actor incidente, se van planteando otros desafíos políticos, como liderar procesos de participación y acceso al poder político. En Humahuaca (Jujuy) el pueblo indígena participa activamente como un actor político y hoy tiene un Intendente en El Aguilar, Sergio Laguna. Son cada vez más los hombres y mujeres indígenas que trabajan para que haya una participación política de los pueblos indígenas. Jujuy es una provincia con mucha presencia de población indígena, sin embargo el Estado y sus gobernantes no han incorporado en su agenda de prioridades los reclamos de la causa indígena. Esto es una invitación a la toma del poder, porque si el Estado no está atendiendo las demandas, eso significa que tendrán que ser los mismos pueblos quienes asuman la responsabilidad de incorporarse a la vida política para atenderlas. ¿Qué líneas de acción desarrolla el COAJ actualmente? Natalia Sarapura: El COAJ tiene como objetivos prioritarios la promoción de procesos de desarrollo con identidad, la formación integral de dirigentes, la promoción de la autogestión de las comunidades, el impulso a la educación y la promoción de las mujeres indígenas para superar las múltiples discriminaciones que las afectan. Actualmente implementa el proyecto “Participación Indígena en el Desarrollo Rural de Jujuy”, junto a Weltfriedensdienst e.V (WFD). Este proyecto busca contribuir a derribar las barreras que existen para los pueblos indígenas en el acceso a la Educación. También aspiramos a promover la organización de las comunidades en base a estrategias de desarrollo que sean acorde a su visión y cultura. En esa línea, el proyecto tiene como objetivo aumentar las capacidades técnicas de las comunidades para que realicen sus propios planes de desarrollo en base al modelo del Buen Vivir de los Pueblos Indígenas. También pretendemos incidir en las Políticas Públicas que atañen a los Pueblos Indígenas como marco indispensable para instalar tanto un modelo de desarrollo con identidad. En el marco de este proyecto hemos implementado una Tecnicatura en Desarrollo Indígena, la primera en su tipo en Argentina y que proyectamos como un modelo de educación superior para pueblos indígenas de la región. En el 2011, alrededor de 400 alumnos, todos miembros de comunidades indígenas, han cursado su segundo año. En ese trayecto, han adquirido herramientas teóricas, técnicas para formular propuestas de desarrollo para sus comunidades, desde su propia visión cultural como pueblo. Observamos que es muy positiva la experiencia de la Tecnicatura, porque constituye una propuesta educativa adecuada culturalmente y orientada a convertirse en herramienta para la defensa de derechos y el impulso a un desarrollo con visión indígena. En la Tecnicatura los alumnos reconstruyen el saber propio, transferido intergeneracionalmente y lo enriquecen con nuevos elementos. Además, se fortalecen desde los derechos individuales y colectivos y se empoderan para recuperar sus territorios, gerenciar y gestionar la cuestión territorial que es clave en sumisión del desarrollo. En el 2012, tendremos la primera cohorte de Técnicos en Desarrollo Indígena, que estarán capacitados para formular y gestionar propuestas de desarrollo y llevar a cabo un trabajo de incidencia en los organismos delestado. ¿Qué acciones puntuales desarrolla el COAJ con relación a la situación de las mujeres indígenas? Natalia Sarapura: Desde el proyecto Jurisprudencia Mujer Indígena, trabajamos para visualizar la múltiple discriminación que sufren las mujeres de nuestros pueblos. En este sentido, nos hemos abocado a investigar las dificultades en el acceso de las mujeres a la educación, un factor de discriminación que afecta sus posibilidades presentes y futuras, que reduce su participación y lesiona su dignidad. También hemos realizado acciones de alfabetización jurídica para que las mujeres conozcan sus derechos y se apropien de ellos. Las mujeres indígenas tienen un rol importante en la transmisión de la cultura de los pueblos, sin embargo son las más afectadas por la falta de acceso a la educación. En el marco del proyecto Jurisprudencia hemos desarrollado una Base de Datos sobre la situación de la mujer indígena, que pretende constituirse en una herramienta o un insumo para las políticas públicas. Pero además, desde el proyecto, estamos desarrollando una Metodología de trabajo con mujeres indígenas, adecuada culturalmente que vamos a poner al servicio de los organismos públicos, para que puedan desarrollar políticas pertinentes. ¿Qué trabajo desarrolla con UNICEF? ¿Cómo surgió la incitativa de trabajar con niños, niñas y adolescentes? Junto a UNICEF este año hemos iniciado un trabajo destinado a promover insumos que ayuden a abordar la situación de la niñez, la adolescencia y la discapacidad. En un relevamiento que hicimos para detectar las discriminaciones a las mujeres indígenas, encontramos casos de niños y niñas indígenas con discapacidades que estaban severamente limitados en el acceso a la educación. Las escuelas de las regiones de Quebrada y Puna no están preparadas para recibir a estos niños con capacidades especiales y por ello no estudian, a veces ni siquiera el nivel primario. Es decir, esa condición especial, los limita en el acceso a la educación, pero también en el acceso a la salud y a servicios integrales. Salvo una porción mínima que puede trasladarse hacia la Capital de Jujuy, el resto de la población infantil indígena con discapacidad que vive en el interior no cuenta con servicios. Hay una evidente ausencia del Estado en la atención de niños/as indígenas con discapacidades. A pesar de que hay una legislación para abordar la discapacidad y garantizar derechos, en las zonas rurales donde se encuentran las comunidades indígenas, esas leyes no se implementan y esto afecta las posibilidades de desarrollo integral de las personas. Por eso, empezamos a trabajar para visibilizar esta problemática desde una mirada de los propios pueblos indígenas. Por otra parte, fuimos desarrollando un vínculo con las nuevas generaciones. En los primeros años de trabajo, el COAJ reunía a población adulta, mayores de 40 años que buscaban su identidad. Nosotros, hijos de esa generación transitamos ese proceso y ahora hay una nueva generación, los niños que nos encuentran con procesos consolidados de recuperación identitaria y que tienen un creciente interés de participación en la reconstitución de los pueblos indígenas. Hay una nueva generación que crece con el orgullo de pertenecer a un pueblo. Sentimos que teníamos que hacer un trabajo con ellos, de fortalecimiento de su identidad, como una garantía de acceso a todos los otros derechos indígenas. ¿Qué expectativa tiene el COAJ? ¿qué proyectos para avanzar hacia el futuro? Natalia Sarapura: Aspiramos a compartir el modelo de educación superior para pueblos indígenas que hemos desarrollado desde el COAJ en otras regiones del país. Particularmente en el 2012, cuando se inicie en Jujuy una nueva etapa institucional con el recambio de autoridades, esperamos que se desarrollen políticas progresivas, destinadas a garantizar derechos a los pueblos indígenas. Hasta ahora el Gobierno, no solo no ha respetado estos derechos, sino que los ha violado sistemáticamente. El cambio de gobierno nos esperanza y aguardamos que comiencen a saldarse las deudas que existen con las comunidades indígenas, como el cumplimiento efectivo de sus derechos. Venimos sosteniendo una larga lucha por la recuperación
de la tierra y el territorio. Está demostrado en la historia de los pueblos indígenas que por nuestra sangre corre la defensa del territorio y esto es algo que el Estado ya no podrá eludir. Por eso esperamos avanzar en este sentido, porque la recuperación del territorio es vital para el futuro de las comunidades, ellas son y existen en el territorio y desde el proyectan sus vidas. http://www.lahoradejujuy.com.ar