27 dic. 2011

COAJ: Pasado, presente y futuro de una institución líder en la promoción de los derechos indígenas

S. S. de Jujuy - El COAJ es una institución que tiene como objetivo el reconocimiento, fortalecimiento y efectivización de los derechos indígenas y la promoción de modelos de educación y desarrollo, construidos desde la visión de las comunidades originarias. En este reportaje, la Coordinadora del COAJ, Natalia Sarapura, precisa la experiencia desarrollada por la institución desde su creación en 1992. Natalia Sarapura es una joven dirigente indígena jujeña que ha liderado procesos de cambios orientados a la recuperación de los derechos de los pueblos originarios del norte argentino. Los procesos de colonización del Siglo XV y, más tarde en el Siglo XIX, la homogeneización cultural provocada por la constitución de los Estados Nacionales, invisibilizaron la presencia de estos pueblos. Sin embargo, han resistido y hoy se encuentran en un proceso de reconstitución de su identidad, desde donde aportan una visión que enriquece el presente. Sarapura, conduce una organización que ha sido y es formadora de dirigentes de la causa indígena y, por su labor, se ha convertido en referente nacional e internacional. ¿Qué es el COAJ, cuando se fundó y que trayecto ha recorrido la institución desde su creación? El Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy es una institución de la sociedad civil que reúne a 300 comunidades pertenecientes a siete pueblos indígenas. Su reconocimiento jurídico data del año 1992. Fue el resultado de un proceso que había comenzado en la década del 80, cuando miembros de comunidades indígenas que se radicaron en la Capital, iniciaron una reconstrucción de su identidad cultural. El COAJ, ha cumplido diferentes roles de acuerdo al momento histórico. En los años 80, su trabajo estuvo orientado a hacer visible a los pueblos indígenas en Jujuy. Una década después, en los 90, trabajó por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y promovió el proceso organizativo de las comunidades que recuperaron su antigua institucionalidad. Así, el COAJ participó activamente en procesos que derivaron en el reconocimiento formal de derechos, tanto en la Constitución Nacional del Estado, como en leyes y en el desarrollo de políticas públicas. Actualmente la institución trabaja para que los derechos indígenas ya reconocidos se apliquen efectivamente. Observamos que hay un vasto reconocimiento internacional y nacional de derechos, pero hay una brecha entre lo que dicen los tratados, declaraciones, convenios y leyes, por una parte, y la realidad que evidencia un incumplimiento de estos derechos por parte de los estados. ¿Hacia donde marcha la causa indígena?, ¿qué horizontes nuevos se van abriendo a partir de los avances alcanzados en materia de reconocimiento de su identidad, de su cultura y sus derechos? Natalia Sarapura: La causa indígena -que ha crecido enormemente- se encamina hacia una propuesta política ideológica. Tenemos el desafío de convertirnos en actores políticos incidentes, para por ejemplo, discutir los modelos de desarrollo. Los pueblos indígenas tenemos un particular vínculo con la naturaleza, en las zonas donde vivimos hemos preservado los recursos naturales y tenemos una relación de respeto con la tierra, nuestra madre y el centro de nuestra cosmovisión. El modelo de desarrollo extractivista, que se basa en el despojo de los recursos, es motivo de debate, porque nosotros sostenemos la lucha por los derechos de la madre tierra. Pero además de ser un actor incidente, se van planteando otros desafíos políticos, como liderar procesos de participación y acceso al poder político. En Humahuaca (Jujuy) el pueblo indígena participa activamente como un actor político y hoy tiene un Intendente en El Aguilar, Sergio Laguna. Son cada vez más los hombres y mujeres indígenas que trabajan para que haya una participación política de los pueblos indígenas. Jujuy es una provincia con mucha presencia de población indígena, sin embargo el Estado y sus gobernantes no han incorporado en su agenda de prioridades los reclamos de la causa indígena. Esto es una invitación a la toma del poder, porque si el Estado no está atendiendo las demandas, eso significa que tendrán que ser los mismos pueblos quienes asuman la responsabilidad de incorporarse a la vida política para atenderlas. ¿Qué líneas de acción desarrolla el COAJ actualmente? Natalia Sarapura: El COAJ tiene como objetivos prioritarios la promoción de procesos de desarrollo con identidad, la formación integral de dirigentes, la promoción de la autogestión de las comunidades, el impulso a la educación y la promoción de las mujeres indígenas para superar las múltiples discriminaciones que las afectan. Actualmente implementa el proyecto “Participación Indígena en el Desarrollo Rural de Jujuy”, junto a Weltfriedensdienst e.V (WFD). Este proyecto busca contribuir a derribar las barreras que existen para los pueblos indígenas en el acceso a la Educación. También aspiramos a promover la organización de las comunidades en base a estrategias de desarrollo que sean acorde a su visión y cultura. En esa línea, el proyecto tiene como objetivo aumentar las capacidades técnicas de las comunidades para que realicen sus propios planes de desarrollo en base al modelo del Buen Vivir de los Pueblos Indígenas. También pretendemos incidir en las Políticas Públicas que atañen a los Pueblos Indígenas como marco indispensable para instalar tanto un modelo de desarrollo con identidad. En el marco de este proyecto hemos implementado una Tecnicatura en Desarrollo Indígena, la primera en su tipo en Argentina y que proyectamos como un modelo de educación superior para pueblos indígenas de la región. En el 2011, alrededor de 400 alumnos, todos miembros de comunidades indígenas, han cursado su segundo año. En ese trayecto, han adquirido herramientas teóricas, técnicas para formular propuestas de desarrollo para sus comunidades, desde su propia visión cultural como pueblo. Observamos que es muy positiva la experiencia de la Tecnicatura, porque constituye una propuesta educativa adecuada culturalmente y orientada a convertirse en herramienta para la defensa de derechos y el impulso a un desarrollo con visión indígena. En la Tecnicatura los alumnos reconstruyen el saber propio, transferido intergeneracionalmente y lo enriquecen con nuevos elementos. Además, se fortalecen desde los derechos individuales y colectivos y se empoderan para recuperar sus territorios, gerenciar y gestionar la cuestión territorial que es clave en sumisión del desarrollo. En el 2012, tendremos la primera cohorte de Técnicos en Desarrollo Indígena, que estarán capacitados para formular y gestionar propuestas de desarrollo y llevar a cabo un trabajo de incidencia en los organismos delestado. ¿Qué acciones puntuales desarrolla el COAJ con relación a la situación de las mujeres indígenas? Natalia Sarapura: Desde el proyecto Jurisprudencia Mujer Indígena, trabajamos para visualizar la múltiple discriminación que sufren las mujeres de nuestros pueblos. En este sentido, nos hemos abocado a investigar las dificultades en el acceso de las mujeres a la educación, un factor de discriminación que afecta sus posibilidades presentes y futuras, que reduce su participación y lesiona su dignidad. También hemos realizado acciones de alfabetización jurídica para que las mujeres conozcan sus derechos y se apropien de ellos. Las mujeres indígenas tienen un rol importante en la transmisión de la cultura de los pueblos, sin embargo son las más afectadas por la falta de acceso a la educación. En el marco del proyecto Jurisprudencia hemos desarrollado una Base de Datos sobre la situación de la mujer indígena, que pretende constituirse en una herramienta o un insumo para las políticas públicas. Pero además, desde el proyecto, estamos desarrollando una Metodología de trabajo con mujeres indígenas, adecuada culturalmente que vamos a poner al servicio de los organismos públicos, para que puedan desarrollar políticas pertinentes. ¿Qué trabajo desarrolla con UNICEF? ¿Cómo surgió la incitativa de trabajar con niños, niñas y adolescentes? Junto a UNICEF este año hemos iniciado un trabajo destinado a promover insumos que ayuden a abordar la situación de la niñez, la adolescencia y la discapacidad. En un relevamiento que hicimos para detectar las discriminaciones a las mujeres indígenas, encontramos casos de niños y niñas indígenas con discapacidades que estaban severamente limitados en el acceso a la educación. Las escuelas de las regiones de Quebrada y Puna no están preparadas para recibir a estos niños con capacidades especiales y por ello no estudian, a veces ni siquiera el nivel primario. Es decir, esa condición especial, los limita en el acceso a la educación, pero también en el acceso a la salud y a servicios integrales. Salvo una porción mínima que puede trasladarse hacia la Capital de Jujuy, el resto de la población infantil indígena con discapacidad que vive en el interior no cuenta con servicios. Hay una evidente ausencia del Estado en la atención de niños/as indígenas con discapacidades. A pesar de que hay una legislación para abordar la discapacidad y garantizar derechos, en las zonas rurales donde se encuentran las comunidades indígenas, esas leyes no se implementan y esto afecta las posibilidades de desarrollo integral de las personas. Por eso, empezamos a trabajar para visibilizar esta problemática desde una mirada de los propios pueblos indígenas. Por otra parte, fuimos desarrollando un vínculo con las nuevas generaciones. En los primeros años de trabajo, el COAJ reunía a población adulta, mayores de 40 años que buscaban su identidad. Nosotros, hijos de esa generación transitamos ese proceso y ahora hay una nueva generación, los niños que nos encuentran con procesos consolidados de recuperación identitaria y que tienen un creciente interés de participación en la reconstitución de los pueblos indígenas. Hay una nueva generación que crece con el orgullo de pertenecer a un pueblo. Sentimos que teníamos que hacer un trabajo con ellos, de fortalecimiento de su identidad, como una garantía de acceso a todos los otros derechos indígenas. ¿Qué expectativa tiene el COAJ? ¿qué proyectos para avanzar hacia el futuro? Natalia Sarapura: Aspiramos a compartir el modelo de educación superior para pueblos indígenas que hemos desarrollado desde el COAJ en otras regiones del país. Particularmente en el 2012, cuando se inicie en Jujuy una nueva etapa institucional con el recambio de autoridades, esperamos que se desarrollen políticas progresivas, destinadas a garantizar derechos a los pueblos indígenas. Hasta ahora el Gobierno, no solo no ha respetado estos derechos, sino que los ha violado sistemáticamente. El cambio de gobierno nos esperanza y aguardamos que comiencen a saldarse las deudas que existen con las comunidades indígenas, como el cumplimiento efectivo de sus derechos. Venimos sosteniendo una larga lucha por la recuperación
de la tierra y el territorio. Está demostrado en la historia de los pueblos indígenas que por nuestra sangre corre la defensa del territorio y esto es algo que el Estado ya no podrá eludir. Por eso esperamos avanzar en este sentido, porque la recuperación del territorio es vital para el futuro de las comunidades, ellas son y existen en el territorio y desde el proyectan sus vidas. http://www.lahoradejujuy.com.ar

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