21 mar. 2012

En tierras de propiedad comunitaria indígena Crece la explotación forestal clandestina en la zona del Interfluvio El Centro de Estudios "Nelson Mandela", conducido por el doctor Rolando Núñez, denuncia que se siguen explotando los algarrobos en la zona del Interfluvio con la autorización de la asociación civil toba "Meguexosochi".
"El Interfluvio está siendo objeto de una intensa explotación de sus recursos naturales. La propiedad comunitaria de las 140 mil hectáreas, titularizada a favor de la Asociación Civil Toba “Meguexosochi”, es el botín más apreciado y que más persiguen los explotadores forestales de la región, especialmente para talar los algarrobales más sanos y más antiguos que quedan en El Impenetrable. Las comunidades originarias apuntan al presidente de la Asociación, refiriéndose a Zenón Cuellar y sus colaboradores más fieles y estrechos, a quiénes atribuyen las ventas inconsultas de los montes de algarrobos. Se asegura que el socio blanco sería un gran productor forestal de J.J. Castelli, que por mucho tiempo se ha dedicado a la explotación del monte y muy particularmente a la comercialización de algarrobos. En cada etapa política tuvo su padrino de turno, a su vez socio minoritario en las ganancias netas. En este momento está amparado por un alto dirigente político, estrechamente vinculado con el gobierno provincial, lo que le permite verdadera bacanales de algarrobos porque es conciente de que goza de una impunidad casi completa, lo que hace que pueda pavonearse como si El Impenetrable fuera su feudo y las comunidades indígenas sus vasallos. Obstinadamente chimbea madera. Lo hace de manera manifiesta y en casi todas las latitudes del amplio territorio porque cotiza bien por el padrinazgo que tiene. Saqueo forestal en Las Tunillas Las Tunillas es un paraje muy amplio. La laguna que lleva el mismo nombre está ubicada a 18 Km. de la localidad de Espinillo, cuyo intendente es Ricardo Sandoval, joven serio y responsable de la etnia toba, que asumió en el mes de diciembre de 2011 y que gestiona a los tumbos producto de la falta de acompañamiento del gobierno y, fundamentalmente, del retraso de las transferencias de los fondos de coparticipación municipal. Prácticamente lo tienen maniatado, lo que ha generado muchos reclamos por parte de la población que comienza a sentirse insatisfecha y desatendida en las funciones más elementales a cargo de cualquier municipio. La laguna Las Tunillas es la fuente de agua del sistema de potabilización que el APA administra en Espinillo. La calidad y cantidad de agua entregada es objeto de las críticas más repetidas en la localidad. En la arribada de la laguna reposan un centenar de ejemplares de algarrobos que fueron abatidos clandestinamente hace pocas semanas. Fueron árboles de 60 a 80 años promedio los que fueron talados dentro de la propiedad comunitaria de la Meguexosochi. Las imágenes muestran un verdadero cementerio de algarrobos, que permanecen impasibles ante la mirada de los que pasan por el lugar. Parecen restos forestales cuyo único valor sería la madera, que no pueden sacar hasta ahora porque en el curso de los últimos días el propio gobierno provincial ha reconocido y ventilado la creciente explotación clandestina del monte de la Megue. La pública exposición de estos “palos”, así llamados en el lenguaje forestal, está a la vista de todos. La Dirección de Bosques y los ministerios involucrados en la administración, custodia y defensa de la explotación racional y preservación del monte nativo, de los restantes recursos naturales, del ambiente y de la biodiversidad, brillan por sus ausencias mientras el ministerio político atribuye toda la responsabilidad a los directivos de la asociación indígena que es titular de la propiedad comunitaria. La línea del relato y del discurso oficial es manifiestamente desacertada e inaceptable en función de las responsabilidades institucionales indelegables de cada uno de los ministerios, secretarías y direcciones públicas que deberían actuar en la emergencia. Otro rodeo de algarrobos A 3 km. de la laguna, aproximadamente a 800 mts. de la picada más transitada, vivían los Miranda. Esta familia criolla fue relocalizada hace cuatro años, aproximadamente. Lo que queda de su vivienda es la imagen que testimonia la convivencia entre blancos e indígenas antes de que se constituyera la propiedad comunitaria de la Megue. Los Miranda, como todo núcleo familiar de pequeños productores, abrieron el monte en torno a su casa. En ese lugar, ya deshabitado, encontramos restos forestales de una explotación que en esta etapa terminó a fines del mes pasado. Quedó el saldo no transportado de estos restos, que son los que se reflejan en las imágenes. Hay ejemplares de más de cien años. El rodeo fue grande, según los testimonios recogidos entre algunos pobladores cercanos. A poca distancia están las cepas de los ejemplares que fueron talados. Es evidente que actuaron precipitados porque la “cancha” fue muy mal realizada y sacrificaron muchas especies para abrir las primeras líneas, que fueron realizadas al galope y destruyendo innecesariamente todo el entorno. Fueron por los ejemplares más sanos y con diámetros que han sido preseleccionados con anticipación, bastantes separados unos de otros, lo que ha motivado el sacrificio innecesario de los componentes del entorno forestal y del ambiente. Sacaron mucha madera, a pesar de las lluvias. Las líneas abiertas mostraban huellas muy profundas dejadas por el peso del guinche/tractor y de los troncos extraídos. El promedio de aprovechamiento ha sido muy bajo, lo que surge claramente de la altura de las cepas y de las estructuras superiores de las especies que quedaron tiradas en el lugar, lo que ha su vez provoca un mayor daño ambiental por compresión y hostigamiento a los ejemplares cercanos de menor edad o fustes. Casi todos los testimonios corroboraron que intervino personal del gran productor del Castelli que mencionamos al comienzo de la nota. Utilizó un camión marca iveco, anaranjado, semi nuevo. El chofer es de Castelli, con bastante experiencia en este trabajo porque es baqueano. Pagaron 7 mil pesos la carga completa, chasis y acoplado. Generalmente abusan de la sobrecarga porque se calcula al tanteo, con lo cual obtienen mayores ganancias. Garantía de impunidad La policía prácticamente tiene atadas las manos porque hasta ahora funciona la impunidad por el padrinazgo político. No obstante ello, secuestraron un equipo completo y un acoplado con algarrobo que permanecen en la comisaría de Espinillo en exhibición. Los aprovechamientos forestales autorizados generalmente pasan por los controles policiales. Algunas veces, solamente es controlado el chasis, mientras el acoplado permanece escondido en otra picada y después se lo engancha para salir del Interfluvio. Si quisieran evitar la explotación clandestina, la tarea es fácil porque simplemente correspondería organizar dos controles en los puentes La Sirena y Santa Ana para terminar con la depredación del monte nativo. Así de fácil sería la solución, si se tomará la decisión política correcta. Debe comprenderse que no se ataca El Impenetrable sin un guiño político, sin la complicidad burocrática del sector estatal involucrado y sin los empresarios corruptos del rubro. Todos juntos han generado el resultado actual. Extinción del monte de algarrobos El monte de algarrobos está en vía de extensión. Este es un dato objetivo y revelador del estado de situación de alta vulnerabilidad del ecosistema del noroeste chaqueño, con implicancias y consecuencias negativas inevitables en lo social, sanitario y ambiental. En imágenes mostramos líneas recientemente abiertas en el monte, no utilizadas hasta ahora por los explotadores forestales. En poco tiempo más se convertirán en picadas para los aprovechamientos forestales, legales o clandestinos. La existencia de estas líneas comprueba que continuarán derribando los algarrobos. Es evidente que ya eligieron las futuras canchas y han seleccionados los ejemplares que van a abatir. Encontramos tres líneas nuevas en pocas horas de caminar el monte. No es imposible imaginar lo que está ocurriendo en otros lugares menos poblados o menos transitados. El sistema conocido como El Impenetrable no soportará la desaparición de los montes de algarrobos y de quebrachos, como tampoco la explotación forestal de otras especies para continuar elaborando carbón, leña y otros derivados de la madera. El monte no aguantará la presión que significará la demanda adicional y el abastecimiento de carbón a Vetorial y el desmonte masivo para llevar adelante el mega emprendimiento agrícola, ganadero y forestal en el que se empeña el gobierno provincial con empresas extranjeras, eventualmente saudí, nacionalizando inversiones por vía de comercializadoras locales que no cuentan con antecedentes ni trayectorias en el mercado argentino. El gobernador debe sincerarse e informar a la población que CorFor no es una empresa estatal, que las inversiones implicará la compra de acciones de dicha empresa de papel, y que las leyes y la Constitución no autorizan a ningún gobierno a destinar las tierras públicas a mega emprendimientos en cuyo desarrollos el Estado se asocie con capitales privados, nacionales o extranjeros". www.chacodiapordia.com